La Fundación Godofredo Garabito y Gregorio ha terminado este viernes 28 de junio en El Burgo de Osma (Soria) la segunda ruta “Castilla y León Importa” que ha celebrado encuentros de cooperación cultural en todas las provincias de la comunidad autónoma durante los últimos siete meses. Esta segunda ruta ha conseguido sumar la participación, reflexiones y experiencia de 40 entidades culturales de todo tipo y tamaño pegadas al territorio.



Han participado entre otros asociaciones, fundaciones y colectivos como la Fundación Cultura Líquida, Fundación del Toro de Lidia, Asociación Española de Escritores y Periodistas del Vino, Asociación Cuatro Valles, Fundación Ávila, ADRI Cerrato Palentino, Ecoturismo Nordeste de Segovia, AGALSA Sierra de la Demanda, Fundación Eugenio Fontaneda. Empresas con proyectos culturales como Virrey Palafox, Lana y Candil, Ganadería Montalvo, Ganadería Carreros, Winetravel Valladolid, Enclave Multicultural, Bodegas Copaboca, El Cine de Villablino, Collegium o el Centro de Arte y Naturaleza Cerro Gallinero. O museos y entidades académicas como el Museo Inocencio Bocanegra de Belorado, el Museo Etnográfico de Castilla y León, la Universidad de Ávila o la Escuela Profesional de Enoturismo de Castilla y León. Los encuentros de cooperación cultural se han celebrado en Ávila, Belorado, Becerril de Campos, Ayllón, Villablino, Tordesillas, Santi Spiritus, Riofrío de Aliste y El Burgo de Osma.


El encuentro de cooperación celebrado en El Burgo de Osma correspondiente a la provincia de Soria ha sido acogido por la Casa Museo Fundación de Blas Villodres, una de las entidades culturales más singulares de toda la comunidad autónoma. Un inmueble del siglo XVII transformado por este artista contemporáneo y que custodia una valiosa colección de arte contemporáneo, una colección arqueológica, una colección etnográfica y una colección de baúles además de la obra propia.“No conozco un acto de generosidad mayor que el que hicieron los De Blas Villodres dejando este legado a El Burgo de Osma” subraya Ángel Hernanz, vicepresidente de la Fundación De Blas Villodres que plantea la financiación como el principal problema para una institución cultural como la suya. “Hay cabida por parte de las administraciones para otras cosas pero no para mantener una cultura de continuidad. No hay interés” remarca el gestor esta Fundación Javier Nicolás.



La financiación es el caballo de batalla para las entidades y empresas culturales reunidas en El Burgo de Osma. Javier Martín Olmos de la Asociación Tierras Sorianas del Cid se pregunta si “¿Ponemos la prioridad en la cultura? Por eso no tiene la financiación que debería”. Sin embargo “la cultura tiene una capacidad de transformación de los agentes del territorio, es un gran agitador, contribuye a darle vida al territorio”, explica Martín Olmos y por eso pide “una responsabilidad corporativa de las empresas con su territorio” y “una implicación personal para mantener que la actividad cultural continúe pagando una entrada por ejemplo”. Armando García, director gerente de Virrey Palafox, apuesta incluso por una “tasa turística bien gestionada, porque el turista tiene que aportar dónde va”.



Los participantes consideran que la cultura es imprescindible en la economía de esta zona de Soria pero puntualizan que hay que pensar y reflexionar bien qué modelo turístico promocionar y cuánto turismo se puede absorber. El director gerente de Virrey Palafox, impulsores de la Fiesta de la Matanza de Interés Turístico Nacional que trajo 13.000 visitantes en su última edición, asegura que debe crearse un “modelo de turismo para zonas despobladas” que debe basarse “en la gestión”. En este sentido no puede seguirse promocionando una llegada masiva de turistas porque los municipios con más atractivos patrimoniales y gastronómicos ya sufren una “turistificación”. “Tenemos un problema en El Burgo de Osma, Catalañazador o el Cañón de Rio Lobos de exceso de turismo en muchos momentos del año” dice Javier Martín Olmos. Lo confirma Ángel Hernanz que confiesa que "a veces el turismo se va haciendo incómodo, hay que regular el turismo para tener una convivencia armónica. No quiero que venga más gente a El Burgo de Osma”. Para conseguir un turismo mas controlado y de más calidad Javier Nicolás propone “seleccionar en origen a través de herramientas como las redes sociales”.



El Burgo de Osma tiene más de mil camas turísticas que cuando se llevan suponen un problema para todo el municipio porque “no hay camareros ni lo podemos absorber”. Insiste Armando García en que “yo creo que no salva los pueblos pero puede aportar una riqueza que los pueblos tienen que ser capaces de gestionar. Gente va a venir, el turismo crece, pero tenemos que pensar cuánta gente se puede asumir y gestionar eso”. En ese nuevo modelo de turismo para zonas despobladas que promueven desde Virrey Palafox y en el que trabajan en el coworking El Hueco Osma se busca “hacer actividades para la comunidad local y que los turistas sean los invitados”



“Castilla y León Importa” cierra esta segunda ruta de cooperación cultural por toda la comunidad el mes que el proyecto cumple cuatro años de trayectoria habiendo sumado la participación de casi 200 entidades culturales y elaborando cada año el "Observatorio de la cultura de Castilla y León”como radiografía del sector y de sus expectativas. Es un proyecto impulsado por la Fundación Godofredo Garabito y Gregorio con el patrocinio de la Fundación de Castilla y León, Bodegas Copaboca y Legado Abogados.